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Puerto Toledo: botín de guerra
Redacción dhColombia
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Por: dhColombia
Bogotá D.C., octubre 20 2009
El día 17 de octubre 2009, cerca de las 2:30 p.m. fue herida de muerte la Defensora de Derechos Humanos y Presidenta del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta en hechos ocurridos en el sitio conocido Charco Malario a orillas del río Güejar afluente que comunica a la Inspección de Policía de Puerto Toledo con la cabecera municipal Puerto Rico Meta.
La dirigente y profesional, se desplazaba en una lancha entre Puerto Toledo y Puerto Rico, cuando a la altura de Charco Malario, con un pañuelo blanco hicieron señales en una de las orillas. La embarcación paro y cuando se acercaban, dispararon rafas de arma de fuego impactando dos proyectiles en la humanidad de Islena Rey, quién “recibió dos impactos de bala uno en el brazo izquierdo y otro a la altura del tórax el cual le afecto 15% del pulmón izquierdo”, según el parte médico conocido por dhColombia.
La víctima fue hospitalizada en la clínica de la Universidad Cooperativa, donde ayer fue sometida a intervención quirúrgica.
En la embarcación ocupaban puesto, además, Zacarías Enciso, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Lucia, Daniel Piedrahita y Astrid Quintaco integrantes del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta.
Se indicó que el atentado estaba dirigido contra Miguel Martínez, dirigente de Derechos Humanos, quien ha recibido permanentes amenazas contra su vida, “Miguel había sido informado por parte del Ejército Nacional que las Farc lo habían declarado objetivo militar”, agregó una fuente consultada por dhColombia
En la zona en donde ocurrieron los hechos se desarrollan gigantescos operativos militares (Brigada Móvil 4) y por consiguiente una gran confrontación armada entre la insurgencia y la Fuerza Pública. Según datos del Cinep (https://www.nocheyniebla.org/consulta_web.php) en Puerto Rico Meta se han presentado 30 ejecuciones extrajudiciales (Ejército Nacional 14; Ejército y Paramilitares 9; y 7 más a manos de grupos paramilitares) para el periodo 2002 2008.
Islena Rey y los demás integrantes del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta, se encontraban respondiendo a una invitación de la comunidad de Puerto Toledo (Puerto Rico, Meta), quienes se oponen a que el Ejército Nacional instale una Base Militar en el caserío y a que realicen obras civiles en la población como lo es la “construcción del alcantarillado”, -al parecer el Ejército Nacional construiría también la Estación de Policía-.
De acuerdo con la versión de los sobrevivientes del atentado, la Comunidad de Puerto Toledo no está de acuerdo con las “obras civiles que realiza el Ejército” ni con la construcción de estaciones de Policía al interior del caserío porque, según la comunidad: los convierte en objetivo militar de la insurgencia.
Estrategia macabra: acciones cívico militares
El Ejército Nacional ha reemplazado a las autoridades civiles en la región. Ahora son los militares los que construyen puestos de salud, vías, alcantarillados y acueductos veredales. No tendría nada de malo si no fuera porque la verdadera intención que subyace no es el desarrollo armónico y sostenido de la población, sino todo lo contrario: es una estrategia de guerra, el objetivo es lograr que la población civil sea vista por la insurgencia como adepta a los militares, para de esta forma lograr que la insurgencia ataque militarmente a las poblaciones.
Ante esta situación, los habitantes de Puerto Toledo, inspección de Policía de Puerto Rico (Meta), han decidido oponerse a que el Ejército construya el alcantarillado y una Base Militar ó Estación de Policía en el centro de la población “ya hemos sufrido los bombardeos y ataques militares, si construyen el puesto de policía en el pueblo nos ponen como escudo”, es la opinión de los pobladores. Los habitantes de este centro poblado han afirmado que si el Ejército no acata sus peticiones ellos se verán obligados a desplazarse. La Oficial responsable de “derechos humanos”, ha afirmado ante la comunidad que reclama, que el Ejército tiene listos los pobladores para habitar las casas abandonadas, ¿estamos hablando de desplazamiento y repoblamiento?, ¿quiénes serían los nuevos habitantes de Puerto Toledo?, ¿paramilitares acaso?
Las trampas de Parques Nacionales
La comunidad campesina agrupada en Asociación campesina para la Agricultura Orgánica y el Comercio Justo en la Cuenca del río Güéjar (Agrogüejar), acordó con el gobierno nacional adelantar, entre otras, dos acciones puntuales: La primera desarrollar un programa de sustitución de cultivos de uso ilícito de forma concertada y armónica. Y dos covayudar en la reubicación de los colonos que se encontraban ubicados en la reserva natural La Macarena mediante la implementación de un programa que permitiera la compra de predios en zonas de explotación agrícola dotados de infraestructura equiparable al valor de las mejoras en los predios ubicados en la reserva natural.
Como era de esperarse, Parques Naturales no cumplió ninguno de los acuerdos, y por el contrario diseñó una estrategia de cooptación de los líderes de las juntas de acción comunal a través de prebendas y contratos corruptos lo cual llevó al fracaso de los programas, y a dejó a los líderes campesinos como corruptos ante sus comunidades. De esta manera Parques Nacionales, prácticamente desestructuró la organización campesina.
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Un muy fraterno saludo a Islena, compañera entrañable, luchadora incansable, y a todos y todas quienes conforman en Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta. Justamente por la gravedad de lo ocurrido, causa enorme alegría saberla recuperandose físicamente.
Más lenta y difícil será la recuperación emocional, pero el enorme acumulado humano y político de la compañera, seguramente le permitirán salir avante, y continuar con sus esfuerzos en demanda de la vida con diginidad para los sectores sociales, para las comunidades que en el Meta han confiado y confían en ella para que gestione, para que sea su voz.
Aún mayor esfuerzo de comprensión, audacia y creatividad se necesita para dimensionar las dinámicas e intereses políticos, económicos e ideológicos, que están a la raíz del atentado contra la comitiva que retornaba a Villavicencio. Las organizaciones de derechos humanos de la región, están inmersas en unas muy sofisticadas trampas por parte de los estrategas de la seguridad democrática, trampas que hoy se expresan también en los condicionamientos para recibir financiación del componente social del Plan Colombia, y más si son fondos provistos por USAID. Estos fondos, que en el discurso se definen para apoyar a las comunidades afectadas por el componente militar del Plan Colombia, en la práctica son usados para coptar, dividir, fomentar la desconfianza, comprar líderes sociales de base, y sobre todo, para legitimar la agresión permanente contra las comunidades, señaladas de auxiliar a las guerrillas de las FARC, y en consecuentemente criminalizadas, como lo evidencian los registros del Banco de Datos.
Esta realidad se hace más compleja y peligrosa, ante el miilitarismo de las FARC, guerrilla que debería estár en condición de entender el perverso juego de los estrategas militares, encaminado a que ellas sean las que opriman el gatillo (o a hacerlo parecer así), con el consiguiente costo político para su proyecto «revolucionario». A la final, son las comunidades y sus líderes las que con sus vidas o con desplazamiento forzado, están teniendo que asumir los costos impagables de la guerra que hace cuarenta y cinco años desangra a nuestro país. Como entonces, la opción de los gobernantes es tratar miliarmente las problemáticas sociales y políticas que exigen respuestas, cada vez más inaplazables.
Es menester comprender que el Meta ha sido, es y será uno de los teatros de la guerra que asola Colombia. Guerra cuyos protagonistas no respetan siquiera los mínimos para hacerla menos inhumana y costosa en vidas y procesos sociales.
Sería menester para quienes trabajan en el campo de derechos humanos en el Meta, aumentar la apuesta por el fortalecimiento de las comunidades y las organizaciones de base, fortalecer la autonomía frente a quienes se expresan a través del lenguaje de las balas, incrementar la denuncia de los megaproyectos en ejecución o desarrollados en la región, como causa que son, de la lógica de exterminio de colonos e indígenas, y simultáneamente, y entre todas y todos protagonizar la exigencia de la solución política y negociada del conflicto armado, involucrando en ese proceso, tanto el modelo económico como el de democracia, pues no se trata simplemente de silenciar los fusiles, sin transformar las condiciones que han garantizado la la guerra convencional y de la guerra sucia.
A las organizaciones sociales del Meta, al conjunto de luchadoras y luchadores por la vigencia de los derechos humanos, a Islena, un saludo solidario, y la invitación a ganar en coherencia y solidez, a construir conjuntamente, desde lo que cada uno y cada una es, desde la diversidad de miradas y opciones.
Un amigo.
Para quienes conocemos la persona tan humana y comprometida con las causas de defensa de los derechos humanos en el departamento del Meta como lo es la doctora Islena, es un duro golpe saber lo que ha sucedido, pero me inclino a pensar, por las cosas que nos ha demostrado, que esta es una de esas batallas en la cual tambien saldra victoriosa por el bien de las comunidades que necesitan de su ayuda y que le ofrecen asi mismo su apoyo.
ruego en mi nombre y el de mi Familia al Dios todopoderoso para que volvamos a tener muy pronto junto a nosotros a tan especial ser.
por otra parte es de sorprenderse la cantidad de cosas que el gobierno nacional es capaz de hacer en las comunidades campesinas del Meta y me refiero a la exposicion plena de la poblacion civil para convertirla en objetivo militar. deberia recordar este gobierno que se escuda en la democracia (hay que tener cuidado que la democracia no se nos convierta en la dictadura de unas «mayorias») para ir en contra de la voluntad del pueblo, que no hay tal seguridad democratica cuando no existe nni la capacidad ni los intrumentos para escuchar a una poblacion civil campesina que le pide a gritos que acabe con esta guerra que esta desangrando nuestro campo, y todos sabemos que las guerras no se acaban con las armas que es la via mas larga y sobretodo dolorosa para hacerlo, pero sobre todo que nos excluya a los campesinos de esta guerra que no es la nuestra y que le de cumplimiento efectivo al derecho internacional humanitario.
los campesinos queremos tener el derecho a vivir con libertad y sin zozobra en nuestro campo, queremos que nuestros hijo puedan volver al campo a acompañar nuestra vejez y a continuar la labor de alimentar a las ciudades y a todos en general, los campesinos queremos soñar con la posibilidad de actuar libremente y de reclamar el reconocimiento innato que significa ser un campesino y sobre todo, empuñar con nuestras manos las herramientas que hacen parir la tierra y cumplir la labor que nuestro creador nos encomendo.
Vladimir Martinez Estrada campesino del municipio de granada Meta integrante de la Mesa Humanitaria del Meta