No es por la plata
Iván Cepeda Castro
dhcolombia / Domingo 25 de enero de 2009

Crear un PDF Guardar como PDF  imprimir Versión imprimir 
 

En Colombia, luego de largas luchas y de algunos avances legislativos, comienza a abrirse paso el reconocimiento de este derecho. No obstante, encuentra aún numerosos obstáculos para su realización universal y plena. La impunidad generalizada es tal vez el mayor de ellos. Pero además existen múltiples formas de distorsionar o estigmatizar la reparación. Las políticas del actual gobierno pretenden convertir medidas de asistencia social en actos que supuestamente repararían de manera satisfactoria a las víctimas. La concepción subyacente a esa clase de políticas consiste en convertir un derecho y un deber en una especie de concesión generosa del Estado.

Con frecuencia se intenta también contraponer el derecho a la reparación a los derechos a la verdad y a la justicia. La consecuencia de tales distorsiones es degradar en forma adicional la condición de la víctima: de manera implícita se le ofrece una reducida indemnización a cambio de que renuncie a la búsqueda de la sanción judicial y al esclarecimiento pleno de los crímenes. Como si esto fuera poco, en los contados casos en que se presenta una sentencia indemnizatoria de la justicia doméstica o internacional, los funcionarios del Gobierno y sus aliados suelen presentarla como un lucrativo negocio de las víctimas y sus abogados.

En diciembre pasado, el Consejo de Estado sentenció a la Nación a indemnizarme a mí y a mi familia por el asesinato del senador Manuel Cepeda. A pesar de reconocer la responsabilidad estatal en dicho crimen, el reconocimiento viola el derecho a la verdad. El alto tribunal aceptó la responsabilidad sólo por la omisión de los funcionarios públicos al no proteger la vida del senador Cepeda, y no por la acción criminal que urdieron y ejecutaron miembros del Ejército Nacional en compañía de paramilitares, como ya ha sido demostrado.

En múltiples ocasiones se me ha acusado públicamente de lucrarme con los dineros de la reparación a las víctimas. Dichas acusaciones han provenido incluso del propio Presidente de la República, quien me ha calificado de “posar de víctima de violación de derechos humanos” y de utilizar la protección de las víctimas para “pedir plata en la comunidad internacional”.

El hecho de que la sentencia proferida riña con mi derecho a la verdad, y que se utilice en forma permanente la calumniosa acusación de que me enriquezco con la labor de derechos humanos que realizo, me ha llevado a tomar una decisión. En forma individual, renuncio a toda indemnización por el caso del asesinato de mi padre. Donaré esos dineros a un fondo para que algunos de los hijos y descendientes de víctimas del genocidio perpetrado contra la Unión Patriótica puedan recibir educación. Y para formalizar este compromiso he solicitado que se certifique públicamente la donación.

Esta decisión no debe ser interpretada de ninguna forma como un gesto que impugne o descalifique el derecho a la reparación. Por el contrario, es mi forma personal de reivindicar ese derecho y de exigir que sea respetada la dignidad de las víctimas. Tampoco significa que renuncie a mis derechos a la verdad y a la justicia. Tal es el fin último y la motivación ética de mi trabajo.

Articulo Relacionado: http://www.elespectador.com/noticia...

Enviar por email


Foro

  • No es por la plata
    25 de enero de 2009, por fabiozapata

    Cuando Manuel Cepeda Vargas era senador de la Republica, quien escribe estas lineas, era asesor de la UTL del representante a la Camara por la ADM19, Ramiro Lucio. Las oficinas colidaban y diariamente intercambiabamos opiniones sobre distintos temas. En la planta baja, luego del almuerzo, caminabamos «cojidos de gancho». Se construyo una amistad por encima de las barreras ideologicas y su vil asesinato me tomo rumbo a mi oficina, no supe que hacer si llorar, correr, gritar a las tres emociones al mismo tiempo.

    No conocia a Ivan, era un chaval. Conoci a su madre Yira Castro. De estos fenomenales seres humanos no podia nacer sino otro.

    Nada mas admirable hoy que la decision de Ivan. Comparto plenamente su texto porque tambien soy hermano de una victima y nuestra batalla va rumbo a la Comision Interamericana. No busco ningun redito economico y en su momento, si triunfamos, la reparacion tendra en lo que me corresponde, un destino diferente a mi excigua cuanta de ahorros. fabiozapata

dhColombia es un proyecto de construcción colectiva. Se autoriza al copia particial o total de la información aquí publicada
citando la fuente y siempre y cuando esta nota se mantenga| Copyleft
RSS